Pues normal que no estés apenada... ¡Y tenías un sitio estupendo!, ¿eh?Qué suerte, hija... Qué envidia más grande.Besos
Pues normal que no estés apenada... ¡Y tenías un sitio estupendo!, ¿eh?
ResponderEliminarQué suerte, hija... Qué envidia más grande.
Besos