Tengo un millón de cosas en la cabeza (bueno, puede que un millón no, pero unas cuantas sí) y no consigo sacarlas. Me mata esta pereza. Me agota luchar contra ella. Pero es una batalla que algún día estoy dispuesta ha ganar. El problema es que no se cuándo.
¡desde ya mismo!
ResponderEliminar¿ya en Madrid...?
ResponderEliminar