Estoy en Londres.
Me han cogido en el máster, que me va a costar pagar.
Existe una ínfima posibilidad de que no pueda permitirme vivir en Madrid por mi cuenta.
Pero ahora, no voy a pensar en ello.
Por que estoy en Londres.
Una experiencia que no estoy disfrutando a fondo por pensar en el futuro.
Un futuro que hasta dentro de dos meses no llega.
Y dos meses, aquí, es mucho tiempo.
Puedo hacer tantas cosas en dos meses.
A pesar de que sólo vaya a tener un día libre a la semana.
Estoy en Londres.
Y nadie me va a estropear este momento.
Nadie.